jump to navigation

entrevista con hortensia carrer

Mi manera de abordar la psicoterapia se alimenta de las cosas que me han influido a lo largo y ancho de mi vida: mis estudios, mi búsqueda como ser espiritual, mis lecturas, mis encuentros y despedidas, y mis experiencias vitales como mujer y como ser humano.

La psicología de C.G.Jung de la cual se nutre de manera fundamental mi práctica como terapeuta, es ante todo, una ventana de comprensión al alma. Cada una y cada uno de nosotros conformamos un universo, una unicidad que nos hace responder al mundo de manera tan singular como singular es lo que se consteliza en cada sesión y en la relación con cada paciente.

Cada resistencia, cada emoción o cada dolencia es un paisaje que muestra las misteriosas demandas del alma. Como terapeuta no creo en el imperioso lema de que tenemos que sentirnos bien, triunfadores o exitosos. Siento que el dolor nos confiere el terreno fértil para la reflexión para el encuentro con nuestra interioridad.

Es allí donde me siento que acompaño mejor, en lo que los místicos cristianos llamaron “la noche oscura del alma” porque siento la conexión del paciente consigo mismo con lo más esencial luego, la continencia terapeutica convierte ese momento de nuestro vivir en reflexión, en consciencia, en evolución del espíritu que es el fruto exquisito del proceso terapéutico.

Otra de las fuentes que me nutre como analista es mi experiencia como mujer, mis estudios, encuentros y lecturas del feminismo en sus diversos momentos históricos incluso en lo que hoy puede llamarse la era posfemista .

Otra de las fuentes de que me nutro es de mis encuentros de alma con las mujeres. He llevado durante años círculos de mujeres cuyos testimonios al igual que los de mis pacientes, mis amigas o mis hermanas de la vida han perfilado un sentir y una manera de ver las cosas que me ha hecho sensible a la unidad que somos.

En realidad la experiencia de lo femenino como principio es un pivote en el que descansa mi visión de la vida.

Creo que lo femenino está herido desde hace muchos siglos y somos tanto mujeres como hombres victimas y victimarios a gran escala de este mal, sin embargo la dimensión a la cual yo dirijo mi trabajo se “reduce” a la escala cotidiana.

Hacer del día a día y en el día a día el trabajo de convertir el plomo de lo cotidiano en material con sentido, esto solo se logra en el opus alquímico de recordar y rescatar lo femenino dentro de nosotras y nosotros y esto tiene que ver un respeto innato hacia todas las cosas de la vida es un sentido de que nada está des-ligado de nada y ese es el vínculo con la vida.

Anuncios

Comentarios»

No comments yet — be the first.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: